El mayor talento de Federer es imaginar rápido
¿De qué va el tenis? De tomar decisiones. Para tomar una decisión hacen falta tres procesos: la recogida de información (mirar), su análisis (pensar) y la toma de decisiones (decidir).
Está claro que el repertorio de recursos técnicos de que dispone Roger Federer está fuera del alcance de cualquier otro jugador. Dicen los entendidos que el suizo es el jugador más completo de la historia. Sin esta variedad de gestos técnicos no podría materializar sus decisiones. Siendo su maestría técnica excepcional, no es su mejor arma. Diría que la clave del juego de Roger está en la toma de decisiones. Me atrevería a asegurar que el actual número 1 del mundo arranca más expresiones de asombro del público con sus decisiones que con sus gestos. Si algo domina son los procesos de recogida de información, análisis y decisión. Vayamos por partes.
No es que Roger recoja más información que los demás jugadores, no es
que lo mire todo, que no deje nada por revisar. Es justo lo contrario, se fija
solamente en unos pocos detalles. Pero esos detalles son los más importantes
para anticipar qué ocurrirá. Existen dos maneras de llegar antes a cualquier
lugar de la pista: correr más rápido y salir antes. Creo que Federer utiliza
las dos para llegar a la pelota con el suficiente tiempo como para colocarse
cómodamente. La anticipación del suizo confirma que sabe perfectamente dónde
mirar en cada momento. Si Roger explicara a un jugador inexperto qué
información del rival recoge en cada jugada, el novato mejoraría rápidamente su
nivel. Pero, de los tres procesos (recogida, análisis y decisión), creo que es
en el segundo donde Federer marca la diferencia. Procesa
la información recogida y enumera las jugadas que serían eficaces en esa
situación.
En las gradas de Shanghai los seguidores de Federer mostraban una pancarta que
rezaba: "Silencio, genio trabajando". Estoy de acuerdo, hay
que ser un genio para imaginarse que en aquella situación es posible aquella
jugada. Más aún, hay que ser un genio para imaginársela tan rápido. ¿Por qué el
resto de maestros no hacen esas jugadas? También disponen de los recursos
técnicos necesarios para realizarlas, pero no las hacen. También son lo
suficientemente valientes como para asumir el riesgo de hacerlas, pero no las
hacen. Creo que nadie realiza esas jugadas porque a nadie se le ocurre que
puede hacerlas.
Tener los criterios muy claros es esencial para decidir correctamente a gran
velocidad y bajo presión. El gran número de partidos disputados por Roger le ha
permitido ir perfeccionado sus criterios para escoger la jugada más adecuada en
cada momento. Pero si antes no hubiera imaginado esa jugada, no la habría
podido escoger después.
Una de mis obsesiones preferidas es definir el talento. Una de las veces que
más me he aproximado ha sido cuando descubrí que el talento consistía en
imaginar rápido. Compré 16 palitos rectangulares (medían 15 centímetros de
largo cada uno y parecían tizas de madera) y me dispuse a realizar un
experimento. Pedí a diez deportistas muy talentosos que durante 2 minutos
combinaran aquellos palitos para crear el mayor número posible de
construcciones distintas. Eso sí, las construcciones debían representar algo
real. Todos crearon más de 15 construcciones. Repetí la prueba con otros 10
deportistas, nada talentosos en esta ocasión. Ninguno de ellos pasó de las 10
construcciones.
Si alguna vez se encuentran con Roger, lleven unos palitos a mano. Creo que les
va a sorprender.
Pep Marí /Mundo Deportivo
|